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  • Juliana Ceballos

Cerrando 2018.. y preparándonos para un 2019 lleno de arquitectura, transformación digital y nuevos

Hace poco hice una publicación en linkedIn después de una impresión que me lleve tras conversar con algunos universitarios, que se preparan para ser ingenieros de sistemas en los próximos años.

El espacio fue como siempre inspirador, conversar con las nuevas generaciones de esta apasionante profesión siempre me llena de energías, motivos y me permite analizar de primera mano el futuro de nuestra carrera.

Sigo siendo una convencida de la tecnología como un creado real de riqueza que puede ayudar países como el nuestro a alejar a nuestros muchachos de las calles, del desocupe, o de la monótona tarea de contestar un teléfono durante 8 horas al día, no porque sea denigrante, pues no lo es, sino porque estoy convencida de la capacidad de la juventud salvadoreña, que a pesar de todo, sigue luchando por salir adelante en una sociedad que les brinda a la mayoría una cantidad muy limitada de posibilidades.

El compromiso de nosotros los profesionales tiene que llegar más lejos de un cobro mensual de salario, y de generar en algunos casos un par de empleos, nuestra responsabilidad es en realidad, al ser favorecidos con oportunidades de aprendizaje dentro y fuera del país, hacer parte del crecimiento de estos jóvenes, que, con altísimas expectativas, y muchos esfuerzos están preparándose para ser profesionales. Pero esto no significa ser complacientes, pues parte de ayudar es subirnos la barda y pedir más de nosotros mismos, de las universidades, de los docentes y de los estudiantes. La tecnología no será un diferenciador en nuestro país mientras no eduquemos para eso a nuestros futuros ingenieros, mientras no dejemos de enseñarles materias obsoletas, conceptos que ya no aplican, mientras no nos actualicemos y los sigamos preparando para una profesión que evoluciona día a día. También requiere una responsabilidad fuerte de los estudiantes, mi hermana dice, la universidad no lo hace a uno, es uno con su esfuerzo quien se hace. Yo pienso que es una mezcla de las dos cosas, y hace falta mucho en el país de cada lado. Quiero aclarar que esto no es una opinión política, pues no respondo a ninguna creencia de ese tipo, y soy totalmente alérgica a la política y a siquiera atreverme a pensar que un grupo de personas pueden definir mi futuro, el de mi familia o el de mi país. Esta es una publicación de reflexión para todos aquellos que hacemos parte de la formación de los ingenieros de nuestro país, dejemos de ser profesionales desinteresados, dejemos de ser instituciones mediocres y dejemos de ser estudiantes conformistas.

Que este nuevo año sea una oportunidad para dedicar algo de nuestro tiempo para devolver a la sociedad, la vida, Dios o como quieran llamarlo algo de lo que se nos ha dado. De mi parte, a partir de enero, y de manera mensual, publicare un post alrededor del tema de arquitectura de software y arquitectura empresarial, tan necesario, y tan desconocido por nuestros futuros ingenieros. Allá usted señor docente si quiere seguir negando que eso existe y quiere seguir discutiendo que la arquitectura son los servidores, allá usted señor estudiante si no lo lee o trata de entenderlo o criticarlo porque no recibirá nota por eso, y allá usted señor profesional, si cree que su responsabilidad es solo con la empresa que lo emplea o si se atreve siquiera a pensar que ya se la sabe todas.

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